Amy Harmon
Saga The Law
of Moses
1 The law of Moses

Si te lo digo justo de frente, justo en el momento en que lo
perdí, será más fácil para ti poder soportarlo. Sabrás lo que vendrá, y te
lastimará. Pero podrás estar preparado.
Alguien lo encontró en un cesto de ropa en la lavandería, envuelto en una
toalla, con unas pocas horas de vida y cerca de la muerte. Lo llamaron el Bebé
Moses cuando compartieron su historia en las noticias de las diez, el pequeño
bebé dejado en una cesta en una sucia lavandería, nacido de una adicta al crack
que se esperaba tuviera todo tipo de problemas. Me imagine al bebé del crack,
Moses, teniendo una gigantesca grieta recorriendo su cuerpo, como si lo
hubieran roto en el parto. Sabía que no era lo que significaba aquel término,
pero la imagen se me quedó grabada. Tal vez el hecho de que estuviera roto me
atrajo hacia él desde el principio.
Todo sucedió antes de que yo naciera, y en el momento que conocí a Moses y mi
madre me contó todo acerca de él, la historia ya era una noticia vieja y nadie
quería tener algo que ver con él. La gente adora a los bebés, incluso a los
bebés enfermos. Incluso a los bebés del crack. Pero los bebés crecen para ser
niños, y los niños crecen para ser adolescentes. Y nadie quiere un adolescente
en mal estado.
Y Moses estaba en mal estado. Moses era su propia ley. Pero también era
extraño, exótico y hermoso. Estar con él iba a cambiar mi vida de una manera
que nunca podría haber imaginado. Tal vez debería haberme alejado. Tal vez
debería haber escuchado. Mi madre me lo advirtió. Incluso Moses me lo advirtió.
Pero no me alejé.
Y así comienza una historia de dolor y promesas, de angustia y curación, de
vida y muerte. Una historia de antes y después, de nuevos comienzos e
interminables finales. Pero por sobre todo... una historia de amor.